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Written by Celia Velasco-Saori

«Pedazos de Julia»

Michelle, su compañera del internado, llegó desde París para acompañar a su íntima amiga al altar como dama de honor. No pudo evitar emocionarse y llorar durante toda la ceremonia, pués era de las pocas personas que sabía que Julia nunca había estado enamorada de quien iba a convertirse en su esposo.
Foto: Michelle, su compañera del internado, llegó desde París para acompañar a su íntima amiga al altar como dama de honor. No pudo evitar emocionarse y llorar durante toda la ceremonia, pués era de las pocas personas que sabía que Julia nunca había estado enamorada de quien iba a convertirse en su esposo.

«Párrafo de Julia»

¿Y si eran las caricias de otro hombre lo que le estaba perturbando desdde hacía tiempo? -se preguntó inquieta-. ¿Y si era eso lo que su cuerpo le pedía cada vez con más intensidad, sin que hubiera llegado a comprender qué era exactamente lo que le consumía las entrañas?
Foto: ¿Y si eran las caricias de otro hombre lo que le estaba perturbando desdde hacía tiempo? -se preguntó inquieta-. ¿Y si era eso lo que su cuerpo le pedía cada vez con más intensidad, sin que hubiera llegado a comprender qué era exactamente lo que le consumía las entrañas?

«Parrafo de Julia»

El deseo de verse cara a cara, de mirarse directamente a los ojos y poder tocarse las manos, llevó a Javier a dar el primer paso pidiéndole una cita. Julia no se atrevió a contestarle, aunque no dejó de pensar en ello.
Foto: El deseo de verse cara a cara, de mirarse directamente a los ojos y poder tocarse las manos, llevó a Javier a dar el primer paso pidiéndole una cita. Julia no se atrevió a contestarle, aunque no dejó de pensar en ello.

«Párrafo Julia»

El taxi la dejó frente a la verja de la casa de Javier. Observó los setos atiborrados de escarcha. La nieve había sido retirada del camino hasta la vivienda, no así la que cubría el resto del jardín. Situada en la parte alta del pueblo, deb…Ver más
Foto: El taxi la dejó frente a la verja de la casa de Javier. Observó los setos atiborrados de escarcha. La nieve había sido retirada del camino hasta la vivienda, no así la que cubría el resto del jardín. Situada en la parte alta del pueblo, debía tener una vista impresionante sobre todo el pueblo. Levantó la mirada y vió salir humo por la chimanea, imaginándose un agradable fuego de leña caldeando la estancia. Tomó un poco de aire, tragó saliva y exhaló un largo suspiro. Estaba inquieta, nerviosa. Pese al entorno helado, sintió como le ardían las mejillas y los latidos de su corazón le golpeaban el pecho...

«Parrafo Julia»

Separaron sus cabezas, se sostuvieron las miradas notando sus ojos húmedos por la emoción de ese momento tan deseado. Unieron sus labios suavemente, sólo los rozaron, para volver a fijar sus miradas, pero sus bocas se reclamaban y sucumbier…Ver más
Foto: Separaron sus cabezas, se sostuvieron las miradas notando sus ojos húmedos por la emoción de ese momento tan deseado. Unieron sus labios suavemente, sólo los rozaron, para volver a fijar sus miradas, pero sus bocas se reclamaban y sucumbieron a un beso lleno de deseo. Julia se acopló a los labios de Javier, sintiendo como su lengua encendía todas sus terminaciones nerviosas, como la sangre le bombeaba las sienes y el corazón parecía querer estallar dentro del pecho. Mientras, un extraño hormigueo le recorría todo el cuerpo, a la vez que los músculos de su sexo se contraían inexplicablemente.

Párrafo Julia

Unos segundos después, estaban los dos desnudos, tumbados sobre las alfombras, rodeados de cojines y sintiendo el calor del fuego sobre sus cuerpos. «No dejes de besarme. Demuéstrame que este momento es real.»
Lentamente los suspiros de ambos se conviertieron en jadeos, desatándose una pasión imposible de controlar. ¡Qué importaba que el mundo se detuviera en ese instante!
Foto: Unos segundos después, estaban los dos desnudos, tumbados sobre las alfombras, rodeados de cojines y sintiendo el calor del fuego sobre sus cuerpos. "No dejes de besarme. Demuéstrame que este momento es real."
Lentamente los suspiros de ambos se conviertieron en jadeos, desatándose una pasión imposible de controlar. ¡Qué importaba que el mundo se detuviera en ese instante!

Párrafo Julia

Julia no estaba acostumbrada a que unas caricias le hicieran perder la conciencia, y deseaba fundirse con Javier en un solo cuerpo. Las velas estaban casi consumidas, y los troncos de la chimenea se habían convertido en ascuas. La pasión de…Ver más
Foto: Julia no estaba acostumbrada a que unas caricias le hicieran perder la conciencia, y deseaba fundirse con Javier en un solo cuerpo. Las velas estaban casi consumidas, y los troncos de la chimenea se habían convertido en ascuas. La pasión desatada era cada vez más intensa. Necesitaban prolongar ese primer encuentro con el que tanto habían soñado, por lo que no tenían prisa en descubrir hasta el rincón más íntima de sus cuerpos.

Párrafo Julia

Una explosión de placeres sin límites la dejó sin fuerzas. Tenía los ojos entornados, el cuerpo perlado de sudor y la respiración acelerada por aquel huracán de pasiones que se había desatado en su interior y que seguían colvulsionando su cuerpo. Mientras, Javier, la miraba ensimismado viéndola retorcerse de gozo.
Foto: Una explosión de placeres sin límites la dejó sin fuerzas. Tenía los ojos entornados, el cuerpo perlado de sudor y la respiración acelerada por aquel huracán de pasiones que se había desatado en su interior y que seguían colvulsionando su cuerpo. Mientras, Javier, la miraba ensimismado viéndola retorcerse de gozo.

Párrafo Julia

Se tomaron un merecido descanso. Pero a los pocos minutos Javier le pasó una copa de champagne para que refrescara su boca y, de la suya, fue vertiendo unas gotas sobre el cuerpo de Julia, que se estremeció de placer al sentir como la lengua ávida de su amado seguía el cauce del líquido dorado que corría lentamente hacia su pecho…
Foto: Se tomaron un merecido descanso. Pero a los pocos minutos Javier le pasó una copa de champagne para que refrescara su boca y, de la suya, fue vertiendo unas gotas sobre el cuerpo de Julia, que se estremeció de placer al sentir como la lengua ávida de su amado seguía el cauce del líquido dorado que corría lentamente hacia su pecho...

Párrafo Julia

Julia nunca se imaginó que podía actuar de una manera tan desinhibida haciendo el amor. Haberse sentido tan activa la confundió. Por un momento le vino a la cabeza la imagen de su marido, de quien jamás había recibido el placer que acababa de experimentar. Sólo unas caricias sin pasión, unos besos sin magia… Nunca existió entre ellos la complicidad necesaria para amarse sin tabúes.
Foto: Julia nunca se imaginó que podía actuar de una manera tan desinhibida haciendo el amor. Haberse sentido tan activa la confundió. Por un momento le vino a la cabeza la imagen de su marido, de quien jamás había recibido el placer que acababa de experimentar. Sólo unas caricias sin pasión, unos besos sin magia... Nunca existió entre ellos la complicidad necesaria para amarse sin tabúes.